lunes, 17 de diciembre de 2018
Inicio Área de Pensamiento Área de Pensamiento VIEJAS Y NUEVAS POLÍTICAS

VIEJAS Y NUEVAS POLÍTICAS

E-mail Imprimir PDF

VIEJAS Y NUEVAS POLÍTICAS

Lo viejo. En el contexto de la economía de mercado global, el crecimiento económico contiene un síndrome de enfermedades: 1) intercambio desigual con los países más débiles, 2) precariedad del trabajo, 3) subordinación de las mujeres a los hombres, 4) sometimiento de la soberanía nacional a las instituciones económicas y militares del capitalismo internacional, 5) esquilmación de los recursos naturales, 6) corrupción generalizada, 7) consumismo, 8) inflación y déficit público. El estallido de esta burbuja suicida, trae recesión económica, paro masivo, déficit y deuda pública. La terapia contra estas enfermedades, administrada por los mismos que las han provocado, no busca curar el síndrome capitalista sino desangrar al pueblo trabajador depreciando salarios, condiciones laborales, protección social, derechos sindicales y libertades civiles.

Este colapso abre un nuevo ciclo en el que la oposición ofrece inversión pública, crecimiento económico, creación de empleo y protección social. Pero, sin cuestionar el libertinaje de la banca, las privatizaciones, los intereses de la deuda pública inducida por la especulación privada y los acuerdos internacionales que impiden aplicar estas políticas, estas promesas son inviables.

Las políticas de ajuste fracasan porque, al explotar ilimitadamente el trabajo y la naturaleza, el capital agota la fuente de la que brotan sus beneficios. Sin consumo no hay demanda y sin demanda no hay reproducción ampliada del capital. Las nuevas políticas de reactivación basadas en la intervención del Banco Central Europeo en el ciclo económico no podrán superar la inestabilidad geoestratégica y la crisis sistémica del capitalismo maduro. A corto plazo, sólo apoyarán a los países que consientan los abusos de la banca, asuman sin rechistar la deuda injusta, el aumento de la explotación,  el recorte de derechos y colaboren con las inversiones militares y la preparación de la guerra. El régimen actual está fracasado no sólo para los de abajo sino también para los de arriba que han perdido la credibilidad a ojos de la mayoría.


Lo nuevo. La desconfianza pública y el “no nos representan” son elementos necesarios, pero no suficientes para avanzar hacia algo nuevo y mejor. El nivel de movilización actual, junto a la pluralidad y dispersión de los sujetos que se expresan, no permite hablar de un movimiento popular constituyente, aunque sí abre su posibilidad. Es necesario articular un bloque popular, democrático, que muestre una voluntad nacional constituyente capaz de garantizar el respeto a los derechos civiles, económicos, sociales y culturales de l@s trabajador@s, las mujeres y los pueblos de España a través de la oposición a la Europa del Capital, la Globalización y la Guerra. Más allá de los resultados electorales, sin ese movimiento de masas estaremos ante más de lo mismo. Simétricamente, con movimiento de masas y sin resultados electorales, no será posible incorporar al cambio a las mayorías sociales.

 

Agustín Morán, CAES

 

 

Buscar

Últimos vídeos

Convocatorias

No current events.

Estadísticas

Miembros : 3
Contenido : 1319
Enlaces : 7
Ver contenido por hits : 670834


Lo último

Lo más visto

Galería de imágenes